Así estamos – Rocío Palacios

Podía haber escrito cualquier otra cosa pero no podía hacer como que no estoy donde estoy y sin creer que todos estamos en lo mismo. Con ganas de ser honesta conmigo, solo puedo contar cómo me siento en estos momentos en relación a lo que acontece a nivel colectivo.

Es posible que se deba al hecho de que a nivel personal me siento en una moderada armonía que me da alas para abrirme a lo más grande e incluirlo dentro de mi experiencia presente.

Allá vamos;

Era el día de mi último cumpleaños, me sentí envuelta en el aprecio y la calidez que venían tanto de mi entorno cercano, como de ese que es igual de cercano, incluso cuando la distancia geográfica es mayor. Me sentía abierta, agradecida y con el propósito de recibir.

En ese estado llegó la noticia de un nuevo conflicto abierto. Sí, era el 24 de Febrero. Me alcanzó inesperadamente, me quedé con lo que se movió en mí. Aquieté la mirada externa y la dirigí a mi espacio interno, hacia las sensaciones sentidas en el cuerpo, los pensamientos que venían, los sentimientos, los comportamientos que querían iniciarse. Me observé.

Esta es mi práctica habitual, acompañarme lo mejor que puedo. Estar presente para lo que se mueve.

En mi formación actual del método Hakomi, crear espacio para el autoestudio asistido, con otros compañeros o un terapeuta, hacen que esté entrenando más profundamente esta habilidad, la tengo anclada y surge de forma natural.

De ese modo vi una idea especialmente significativa, asomó en mi mente en forma de pregunta: ¿Desde que naciste, alguna vez has vivido en un mundo sin conflictos bélicos y de otras características? Conocemos la respuesta…

Tras esa pregunta, una reacción interna intensa acompañada de otra pregunta muy sonora y llena de ira: ¿Hasta cuándo?

¿Hasta cuándo vamos  a seguir en esta incapacidad colectiva de gestionar esa herida de trauma colectivo histórico y que se pierde en la memoria del “tiempo”?

Esa pregunta activó una profunda tristeza y trajo una invitación al desaliento.

Observándolo caí en la cuenta de que nada de eso era presente y de que en este presente hay una infinidad de nuevos recursos en cada uno de nosotros, individuales y colectivos. Disponemos de una posibilidad real de desenvolvernos de nuevas formas. Hay mayores niveles de conciencia, aunque aún no los suficientes, son más que los que hubo en el pasado. Ahora, desde un estado más regulado, podemos propiciar desde nuestra individualidad:

  • La creación de conexiones.
  • La creación de espacios de seguridad.
  • Pedir ayuda y no “soltarnos unos de otros”.
  • Abrazar lo que se activa estando presentes en las sensaciones sentidas en esos espacios de seguridad.
  • Procesar la información desde un estado regulado en nuestro sistema nervioso para no reaccionar y en su lugar poder responder.
  • Aportar lo que podamos y que ayude a las cuestiones prácticas de la supervivencia.
  • Poder dar espacio a la inclusión de todos los envueltos en conflictos, sin caer en la exclusión de unos en favor de otros. En estas situaciones nadie gana y todos perdemos.

Todo esto, sería una alternativa a nuestro primer movimiento que podría haber sido mirar hacia otro lado, incapaces de gestionar todo lo que se mueve en nosotros, adormecidos. Se trata de una respuesta adaptada de nuestros sistemas nerviosos, que quieren protegernos de lo inmenso cuando nos sentimos pequeños ante eso tan grande y no podemos gestionarlo.

Y… ¿Tal vez hay otra forma?

Aquella en la que mientras seguimos con los propios desafíos cotidianos de nuestras vidas, podamos sentir que estamos aportando algo, que por pequeño que sea, será algo significativo en la red de vida que todos formamos.

Yo me he mirado, me he preguntado y he activado todo lo que está en mi mano, incluyendo ayuda material ajustada a mis posibilidades. Con los participantes del Programa 2022 para una Vida consciente que facilito, hemos acordado un mensaje recordatorio para cada noche. Consiste en que durante el sueño, al dejar el vehículo biológico, nuestros dobles dimensionales “borren todos los potenciales fomentadores de división y conflicto que hayamos generado con nuestra mente, nuestras palabras y acciones consciente o inconscientemente”, actualizando únicamente con los mejores potenciales para todos.

Quizá te quieras unir, cada noche. Existe una posibilidad futura, la que ahora co-creamos, la de los nuevos Ministerios de Reprocesamiento de Trauma.  Lo VEO.

Así estamos. Ensoñando otra opción.

 

Rocío Palacios

Constelaciones Familiares · Encuentros Clases online · Seminarios · Sesiones · Viajes al silencio. Al servicio de que encuentres tu alineación con la Fuente y escuches el Amor como tu único Guía

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www.rociopalacios.es

 

 

 

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